Psicología

Los profesionales de la salud, nos encontramos en la casilla de salida de un mundo al que tenemos que adaptarnos, porque sin duda, esta forma de trabajo ha llegado para quedarse

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Violeta García Psicóloga sanitaria

Desde hace ya muchos años, el teletrabajo se ha intentado instaurar sin mucho éxito en el mundo de la psicología, era habitual ver psicólogos que se anunciaban con terapias online a precios que sin duda hacían competencia a las sesiones tradicionales, pero parece ser que hasta que no fue impuesto como una necesidad siempre lo contemplaba como un opción b y no como algo fundamental en mi trabajo, uno de los principales motivos por lo que la descartaba era por tener esa necesidad de estar en contacto con la persona que tenía delante.

Pero llegó el estado de alarma, el miedo a tener contacto cercano, la imposibilidad de desplazarse y un largo etc., ¿y ahora qué? había que cambiar el foco y darle una oportunidad a esta nueva fórmula de hacer terapia, y así fue,  si algo nos distingue a los psicólogos es que tenemos que adaptarnos a lo que le resulte más cómodo al paciente, y no tanto nosotros, y si ahora la persona tenía la necesidad de contactar de otra forma ahí estaríamos, intentando darle una oportunidad a esta forma de contacto desde una perspectiva resiliente, centrándonos en las ventajas y no tanto en los inconvenientes,.

Y así fue. Empezaron a venirse muchísimos argumentos que avalaban esta nueva fórmula. No solo porque se mantienen o mejoran uno  de los mayores deseos de las personas que acuden a consulta: la privacidad.  Creo, que los profesionales de la salud, nos encontramos en la casilla de salida de un mundo al que tenemos que adaptarnos, porque sin duda, esta forma de trabajo ha llegado para quedarse.