El teletrabajo llega para quedarse 🏡

Todo el mundo le pone pegas al teletrabajo. Puede ser solitario. La comunicación es un desafío.

El teletrabajo es como tu mejor amigo; aceptas sus fallos porque a pesar de todo, es bueno. Es una oportunidad para ampliar la búsqueda de talento más allá de las grandes ciudades y crear un entorno de trabajo de alto rendimiento libre de distracciones. Según un estudio de Deloitte, el 50% de los millenials consideran muy importante la flexibilidad de horarios y el lugar donde trabajan. Después de trabajar tres años por remoto he descubierto cosas realmente sorprendentes.

Cuestión de perspectiva

Conoce la opinión y la historia de profesionales de distintos sectores sobre el teletrabajo.

 

Abordar el teletrabajo es un desafío. El ancho de banda de videollamada es poco fiable y malinterpretar palabras es muy fácil. Como principio básico de la economía, hay que estudiar el coste oportunidad; en este caso, trabajar desde una oficina. Requiere oficinas muy caras, un coste energético de los trabajadores (atascos, horas de descanso perdidas) además de alto impacto medioambiental.

La clave es la confianza en tu equipo. La gente no confía en los demás simplemente porque se han conocido en persona. Esta creencia es la que suele dejar fuera de juego a la posibilidad de equipos remotos. La confianza entre los compañeros de trabajo es un componente clave de los equipos de alto rendimiento. Cuando crees que tus compañeros son capaces, honrados y comprometidos con el bien común, es un placer trabajar. En estos entornos, se reduce el estrés crónico y el equilibrio con la vida personal favorece una relación duradera con los empleadores. Presentarse todos los días en un lugar físico crea un falso sentimiento de confianza que realmente camufla un sentimiento de control.

Es evidente que hay personas que se sienten más productivas en la oficina; les gusta almorzar con sus compañeros; se sienten más cómodos con una pizarra blanca en una reunión. También existe un enorme de listado de razones para preferir el teletrabajo. Durante los tres años que compartí equipos remotos, todos valorábamos de forma positiva poder trabajar desde cualquier lugar. Teníamos muchas razones. Odiábamos el camino al trabajo; el despertador a las 6:00 AM; nos gustaba pasar este tiempo libre en otras tareas (ejercicio, niños, cocina); nuestro setup era mucho mejor que el de la oficina; nos gustaba poder trabajar visitando otras ciudades o viajar a otros países; teníamos conocimientos tecnológicos pero queríamos vivir fuera de Barcelona o de Madrid; y otras muchas razones. Sin importar los motivos, había un sentimiento común de que el teletrabajo nos permitía vivir nuestras vidas de una manera que jamás el trabajo convencional en una oficina nos podría ofrecer.

Las ventajas son claras, conocidas de sobra por las empresas: productividad, ahorro de costes y de medio ambiente, acceso al talento global y retención de empleados. Pero hay un motivo que raramente he leído, y los que hemos disfrutado del teletrabajo por una larga temporada, comentamos en ocasiones. Conoces mucho mejor a tus compañeros, ya que cuando haces videollamada y ves sus casas, conoces a sus familias, mascotas, conoces y comprendes plenamente a tus compañeros mejor que en un espacio de trabajo físico. Cuando los niños se acercan para preguntar a qué hora va a ser la cena, o cuando conoces a un gato que ha aparecido en Zoom regularmente, las necesidades de tus compañeros de trabajo fuera de tu reunión -cocinar para la familia, acudir a una cita con el veterinario- no son una abstracción.

Las conversaciones difíciles pueden ser más fáciles. Este tipo de conversaciones en el trabajo son inevitables. Debes explicar a tu manager que no estás recibiendo el aumento que querías; quieres explicarle a un compañero de trabajo que se dilató demasiado la reunión anterior y que eso causó un problema. Uno de los aspectos incómodos de estas conversaciones es que es probable que provoquen emociones y reacciones que cualquiera de las partes puede no querer mostrar en el trabajo. Cuando estás a un metro de distancia en una oficina, esas emociones son muy visibles, están en aire de forma palpable, y la cercanía física puede por sí misma aumentar la vibración. Cuando se habla por videollamada, puede ser más fácil difundir esas reacciones, o difundir su apariencia, y centrarse en el contenido de la conversación.

Tips

Slack

Slack no debe de considerarse herramienta sincrónica y en momentos de conflicto no debe utilizarse. Es fácil malinterpretar las palabras.

Documenta más

Será como añadir el modo offline a tu equipo. La solución de dudas no requiere un horario 9-5.

Ambiente de trabajo

Crea un ambiente de trabajo en tu casa que te haga sonreír cada vez que entres.

Se proactivo

Se proactivo para conocer a tus compañeros y hablar de algo más que del trabajo.

Descansa

Cuídate. Bebe mucha agua. Toma descansos regulares. De hecho, toma un descanso para almorzar.

Estudia tu productividad

Adáptate a tu ritmo natural. ¿Conoces a los búhos nocturnos? Yo soy uno de ellos.

Comparte tus progresos

Hazlo de forma frecuente. Es el alter-ego de tu jefe cuando pasa por tu espalda y te pregunta: ¿En qué estás trabajando?

Coworking

Considera trabajar desde un coworking 2 o 3 veces por semana. Interactuar con otras personas es sano y necesario.

Salud

Crea rutinas. Haz ejercicio. Disfruta de la flexibilidad. Tienes que cuidarte y dedicarte tiempo.

Aprende a pensar asincrónicamente

Respeta los horarios de los demás, escribe con cuidado para ser lo más claro posible y no dudes en contactar con ellos en tiempo real cuando la situación lo requiera.